sábado, 17 de agosto de 2013

¿Cuánto se paga de impuestos en Toronto y cómo se calcula la retención?

Ernesto Hontoria López

Algunos lectores del artículo “¿Cuánto cuesta vivir en Toronto?me han preguntado sobre la retención de impuestos y cuánto se paga por ellos en Canadá. La verdad es que, siendo una partida importante del presupuesto familiar me sorprende haberla dejado fuera del mencionado artículo. Quizás porque los impuestos los va reteniendo el empleador en cada pago de sueldo que hace –y pagándoselos al fisco en nombre del empleado-, uno jamás dispone de ese dinero, y se acostumbra a balancear el presupuesto familiar neto. Es decir, uno se acostumbra a que una parte de su sueldo va directo al fisco y no se cuenta con esa parte a la hora de pagar los gastos. Por ende, los impuestos terminan siendo, únicamente, un ejercicio de fin de año, en el que se llena un formulario para ver quién le debe a quién: Si el empleador te retuvo de más durante el ejercicio fiscal, el fisco te devuelve la diferencia a través de un cheque o una transferencia a tu cuenta bancaria. Si, por el contrario, la retención fue menor a lo que correspondía, te toca pagar la diferencia al fisco.

En todo caso, discúlpenme la omisión y acepten el siguiente escrito como complemento de la entrega anteriormente mencionada.

En Canadá se pagan dos impuestos sobre los ingresos o ganancias: el federal y el provincial. Ambos impuestos son escalonados, lo cual quiere decir que cuanto más se gana, más alta es la tasa que toca pagar.

El impuesto federal es el mismo en todo Canadá, no varía de provincia en provincia. Cualquier ingreso que uno reciba hasta 43.561 dólares paga el 15% de impuesto federal. Si uno gana más, lo que gane por encima de ese monto está sujeto a tasas de impuestos más altas. Específicamente, la porción de ingresos entre 43.561 y 87.123 paga el 22%, entre 87.123 y 135.054 el 26% y por arriba de 135.054 los ingresos se pechan al 29%.

El segundo impuesto, el provincial, cambia de provincia en provincia. En Ontario, provincia en la cual se encuentra Toronto, varía entre 5.05% (para ingresos hasta 39.723 dólares), y 13.16% si ganas por encima de 509 mil dólares. Con lo cual los residentes de Ontario que ganan por debajo de 40 mil dólares están sujetos a un impuesto mínimo de 20.05% (15% federal y 5.05% provincial) y una tasa máxima de 42.16% para la parte de los ingresos que superen los 509 mil dólares. La tabla siguiente muestra las tasas de impuestos aplicables a los ingresos en Ontario en 2013. Recomiendo visitar la página Web del organismo tributario canadiense, para actualizarla y conseguir más detalles, puesto que las tablas pueden cambiar de año en año: http://www.cra-arc.gc.ca/tx/ndvdls/fq/txrts-eng.html

Ganancia anual
Tasa de impuestos al 2013
Hasta 39.723 dólares
5.05%
Entre 39.724 y 79.448 dólares
9.15%
De $79.449 hasta 509.000 dólares
11.16%
Mas de 509.000 dólares
13.16%

Un par de cosas merecen mención en este punto. En Canadá se pagan impuestos sobre las ganancias o rentas que los residentes reciban, sin importar el origen geográfico de dichas ganancias. Es decir, se paga impuestos sobre las ganancias globales, provengan de Canadá, o de cualquier otra parte del mundo. Lo segundo es que, si uno es empleado de una empresa canadiense, que recibe un salario por contraprestación de un servicio, son pocas las deducciones o gastos que se pueden aplicar contra el impuesto. La cosa es diferente cuando uno es un trabajador independiente o cuando se maneja un negocio propio. En este escrito me referiré a quienes están empleados en Canadá, que ha sido mi experiencia.

Cuando uno consigue empleo, las empresas están obligadas a retener los impuestos, tanto federal como provincial, por lo cual el salario que uno recibe termina siendo neto de impuestos. La retención de impuestos va a depender de la carga familiar y de otros factores, como los pagos a institutos educativos por causa de uno mismo o de los dependientes que se tienen.

Del impuesto federal, por ejemplo, se permite deducir 11.038 dólares por el trabajador, la misma cantidad por la esposa o el esposo (si ella o él no recibe ingresos) y 2.234 dólares por cada hijo. Del impuesto provincial de Ontario se pueden deducir 9.574 dólares por el trabajador y hasta 8.129 por el cónyuge, dependiendo de los ingresos que este último produzca. Si algún miembro de la familia está estudiando, ciertos gastos de educación son también deducibles. En la página Web anteriormente mencionada se puede hallar la planilla TD1 que es la que se usa para registrar la carga familiar y los otros deducibles de impuestos que la empresa utilizará para calcular la retención de impuestos.

La retención de impuestos pretende que uno pague al fisco en la medida en que se van produciendo los ingresos, en lugar de un solo pago al final del año. La retención, por tanto, es calculada en función del impuesto que pagaría una persona por el salario anual que recibirá del empleador, una vez deducidos los montos declarados por la persona en la planilla TD1. La operación matemática supone restar del paquete anual (sueldo más bonos, etc).. los deducibles permitidos, y al resultado aplicar los dos impuestos escalonados. En cada pago de sueldo que la empresa hace al empleado retendrá una porción proporcional del impuesto calculado.

Aparte de los impuestos, en la provincia de Ontario hay un par de retenciones obligatorias adicionales: la pensión canadiense (CPP) y el seguro contra desempleo (EI). Por la pensión canadiense el empleador debe retener el 4.95% del salario hasta que el empleado acumule un máximo de 2.356 dólares por año calendario. Después de alcanzar ese tope anual la retención de esta partida cesa. Por el seguro de desempleo se retiene el 1.88% del salario hasta que la retención anual acumulada de la persona alcance los 891 dólares. Una vez alcanzado el tope, la empresa deja de retener esa partida.

Un par de calculadoras en línea que permiten estimar cuánto será la retención y cuánto del propio salario terminará uno llevándose a casa, se pueden hallar en los siguientes vínculos:


sábado, 15 de junio de 2013

¿Presupuesto anual o pronósticos continuos?

Ernesto Hontoria López


En el foro financiero IBM 2013 presentaron una idea que, cuando menos, resulta tentadora para quienes hemos sufrido la elaboración de presupuestos anuales que parecieran nunca acabar. Se propone sustituirlos por pronósticos continuos. Es decir, eliminar por completo la elaboración del presupuesto anual de la lista de actividades de la empresa, y remplazarla por pronósticos o proyecciones operacionales y financieras que se irían actualizando continuamente durante el año. Implementar una idea semejante, sería como reemplazar una mega-actividad anual, que consume una cantidad considerable de esfuerzo y genera un pico de trabajo en el año, por una serie de rutinas más cortas, distribuidas homogéneamente durante el año, y sobre todo, más enfocadas en las variables críticas y de mayor volatilidad del negocio.

Suena bien hasta aquí ¿verdad? Pues la cosa se pone mejor. En un ambiente cada vez más competitivo y volátil, los presupuestos anuales comienzan a lucir como camisas de fuerza, cuando se le quiere dar un viraje al negocio. Si se decide, por ejemplo, a mitad del año, cambiar la estrategia de precios prevista en el presupuesto, o no lanzar el nuevo producto que se tenía pensado lanzar, o se postpone la apertura de una nueva tienda por 6 meses, en espera de condiciones más favorables, la posibilidad de alcanzar las metas del presupuesto anual se vería seriamente comprometida. En un ambiente económico de cambios rápidos, con mucha presión de nuevos competidores (globales muchos de ellos), y con tecnologías que cambian a cada segundo, no es extraño que el presupuesto de la empresa pierda vigencia a los pocos meses, e incluso algunas veces, a las pocas semanas de comenzar el año fiscal.

No es extraño entonces que la idea de sustituir el presupuesto anual por una serie de pronósticos continuos que se van ajustando a medida que las condiciones del mercado cambian, más que descabellada resulte atractiva. Más aun cuando los sistemas de inteligencia empresarial –la tecnología- permite y facilita estos cambios. Sin embargo no se trata de un cambio sencillo. Su implementación representa un cambio cultural, que afecta a toda la empresa, mas allá de los agentes que tradicionalmente se ven involucrados en la elaboración del presupuesto.

El presupuesto anual de la empresa es una herramienta de planificación que, por lo general, es también utilizada para alinear los objetivos anuales del negocio, con las metas individuales de quienes trabajan en la empresa, a través de las bonificaciones anuales y los planes de incentivos. Es también, en muchos casos, una herramienta de control administrativo de la gestión, sobre todo si se trata de organismos públicos. Se puede prescindir de él pero habría que buscar otra herramienta que cumpla las funciones que éste hacía.

A final de cuentas se trata de modificar el ciclo de la planificación: Pasar de un ciclo anual a otro continuo, que se va actualizando en la medida que se va recibiendo información relevante. Según los expositores del foro unas cuantas empresas –grandes y famosas por demás- han logrado dar el paso y se declaran felices por ello. Imagino yo –con cierto escepticismo- que habrán cambiado un dolor de cabeza viejo por otro nuevo, aunque más a tono con el ambiente empresarial actual.

Lo cierto del asunto es que mi propia experiencia me dice que los presupuestos anuales están basados en premisas y supuestos que cambian continuamente durante la misma elaboración del presupuesto, y que obligan a ajustarlo muchas veces antes de que finalmente sea publicado. Una vez publicado, ocurren cambios en los supuestos que pueden literalmente dejarlo fuera de vigencia. En este sentido, tener una herramienta que permita la actualización continua de los supuestos y premisas, y que las proyecciones reflejen de manera automática la nueva información que se tiene, es en definitiva un paso adelante.

El punto crítico se convierte entonces en cómo establecer las metas para medir el desempeño de los empleados –y bonificarlos en función de ellas- que hoy por hoy están determinadas en el presupuesto anual. ¿Cómo establecer las metas si todo está continuamente cambiando? Una posible solución es establecer ciclos más cortos y medir el desempeño de los empleados más frecuentemente, pero esto requeriría un mayor esfuerzo administrativo. Tal vez exista también una solución tecnológica para ello. Otra posibilidad es buscar nuevas variables para medir el desempeño de los empleados, indicadores más elementales, más medulares del negocio y menos financieros; indicadores menos sujetos a la volatilidad y a los cambios de estrategias: número de clientes atendidos, o de artículos vendidos por metro cuadrado del espacio disponible para las ventas detal, en lugar de las ventas anuales, por nombrar un ejemplo. De manera que los indicadores sigan siendo relevantes a pesar de los cambios en la estrategia de precios o de la apertura o clausura de tiendas.

Reconozco estar lleno de dudas e inquietudes en este momento acerca de cómo podría modificarse el ciclo anual de la planificación en su sentido más amplio, para reemplazar el presupuesto anual de la empresa por pronósticos continuos, incluyendo el asunto espinoso de los incentivos. Sin embargo, no dudo en dar la bienvenida a las herramientas que permitan romper el largo y tedioso proceso de elaboración anual del presupuesto, por procesos más continuos de actualización de premisas y supuestos que mantengan actualizadas de manera natural las proyecciones financieras de la empresa; romper esa enorme actividad anual que llamamos elaboración del presupuesto, por una serie de rutinas continuas de otear el ambiente. Tal vez el presupuesto anual pueda tratarse, a fin de cuentas, de una simple fotografía que se tome en algún momento del año de una de las tantas proyecciones anuales que se actualizó en su momento.

Quedaría ver cómo se rompe con algunas de las perversiones que el ciclo anual de la planificación ha generado al atar los incentivos de los empleados a la ejecución del presupuesto anual de la empresa. Entre las perversiones se encuentra la tendencia a intentar alcanzar de cualquier modo las metas presupuestaria del año, aunque ello pueda ir en detrimento de la organización en el largo plazo. Es común, por ejemplo, que al cierre del año fiscal algunos gerentes intenten gastar lo que les queda asignado del presupuesto, sólo por alcanzar la meta o garantizar una asignación de recursos similar al año siguiente. Otra perversión consiste en inflar o desinflar ciertos números del presupuesto para facilitar alcanzar las metas a fin de año. El presupuesto anual, de cierta manera, se ha convertido en un tira y encoge entre los gerentes y los directores de la empresa, cada uno luchando por colocar la barra a una altura que le permita saltarla en aras de lograr su propia bonificación anual. ¿Cómo cambia esta relación con los pronósticos continuos? Les confieso que aún  lo estoy estudiando...


sábado, 29 de diciembre de 2012

¿Cuánto cuesta vivir en Toronto?

Ernesto Hontoria López


Con alguna frecuencia, gente que está pensando emigrar de su país, me ha preguntado sobre el costo de la vida en Toronto, y he pensado que tal vez sea oportuno compartir en esta cartelera, cuál ha sido mi experiencia y los números que manejo al respecto. Conviene mencionar que tengo dos niños en edad escolar. El mayor que, aunque no ha llegado a la adolescencia, ya come como un adulto, y una niña que, no sé si por su género o por ser menor, come la mitad que el otro. Afortunadamente, ninguno de los dos demanda aun los extras “sociales” de los que ya van abandonando la infancia: ropas o zapatos de moda, celulares, mayor ancho de banda en Internet, etc... De manera que buena parte de las referencias de gastos que voy a compartir en este blog son los de una familia de 4 personas: dos adultos y dos niños.

Añado también que nuestro estilo de vida es el de una familia de clase media profesional, sin presupuesto para muchos lujos, y menos los exóticos. Hemos tratado en lo posible de no acumular deudas, y lo hemos logrado, salvo por la hipotecaria y por el financiamiento de los vehículos. Existen muchas facilidades y tentaciones para endeudarse en estas tierras.

La tabla siguiente, en dólares canadienses, es un buen compendio de nuestro presupuesto familiar, que trataré de explicar seguidamente:

Gasto Anual
Promedio Mensual
%
Vivienda
25,000
2,083
37.04%
Educación y Deporte
9,000
750
14.26%
Transporte
12,500
1,042
18.70%
 Alimentación y vestido
11,500
958
17.26%
 Médicos, odontólogos
2,000
167
2.79%
Entretenimiento, regalos y otros
6,600
550
9.95%
 Total Gastos
66,600
5,550
100.00%


Vivienda

El renglón más importante de nuestros gastos es el relacionado con la vivienda. Incluyo en este renglón el alquiler o la hipoteca, los costos asociados a los servicios que requiere la casa, como electricidad, agua, gas para la calefacción, telefonía, televisión e Internet, las reparaciones, el mantenimiento, los muebles, la línea blanca y la reposición de pequeñas cosas como utensilios de cocina, vasos que se rompieron, bombillos, etc.. De todos ellos, el principal termina siendo el alquiler o el pago de la hipoteca.

Cuando llegamos a Toronto, en 2007, alquilamos un apartamento de tres habitaciones y dos baños que nos costaba 1.320 dólares mensuales. Unos 60 de esos 1.320, eran por el derecho de tener estacionamiento techado. En el costo del alquiler iban incluidas la electricidad, el agua y la calefacción. El servicio de telefonía, Internet, y televisión por cable corría por nuestra cuenta. Optamos en aquel momento por tener dos celulares, sin línea de teléfono fija en casa, que nos costaban unos 100 dólares mensuales, más otros 100 dólares al mes por el servicio de Internet y de televisión.

Un año después, ya con cierta historia crediticia en este país, decidimos comprar una vivienda propia a través de un crédito hipotecario. Dejamos entonces de pagar el alquiler, que como ya mencioné incluía la calefacción, la electricidad y el agua, para comenzar a pagar un crédito hipotecario, más el servicio eléctrico, el agua, el gas, el seguro y los impuestos municipales. Los impuestos municipales son, después de la cuota del crédito hipotecario, el monto más alto entre los costos arriba mencionados. Los otros costos no son muy altos pero van sumando a la cuenta de gastos.

El monto mensual que se paga por la hipoteca depende de la cantidad de dinero que hayan pedido en préstamo para la compra de la propiedad, la tasa de interés que logren negociar con el banco, y el número de años que hayan acordado para pagarlo. Cada pago que uno hace al banco, está compuesto por una porción de intereses y por un aporte para repagar el monto que se pidió prestado. La porción de intereses crece en relación directa con la tasa hipotecaria y el monto adeudado. El pago al capital depende en gran medida del plazo que se fije para repagar la deuda. A medida que el plazo para pagar el crédito es más largo, es menor el pago mensual que se hace, pero tengan presente que la porción del pago que disminuye con esta variable es la amortización al capital. Es decir, se paga la deuda más lentamente, con lo cual se termina pagando más intereses.

En nuestro caso, apuntamos a un pago mensual no mayor que el alquiler que estábamos pagando hasta entonces, y no queríamos un crédito por más de 25 años; después de todo aspiramos a poder retirarnos libres de deuda hipotecaria. En función de esas variables, y de las tasas de interés que había en ese momento, determinamos la cantidad máxima que podíamos pedir prestada al banco. Escogimos nuestra casa de acuerdo a nuestra capacidad de pago. La hipoteca nos quedó en mil trescientos dólares al mes, con lo cuál los gastos mensuales que pagamos por concepto de vivienda subieron un poco. ¡Cometimos el error de subestimar los impuestos municipales y algunos gastos que estábamos pagando en la cuota de alquiler! La electricidad y el agua nos vienen saliendo en unos 110 dólares mensuales, la calefacción en unos 60 y los impuestos municipales en unos 240 dólares al mes.

A continuación una tabla que resume los rangos de costos que manejo para el renglón vivienda en Toronto. Coloco entre paréntesis un valor dentro del rango que me parece razonable.

Partida de costo
Alquiler
(dólares al mes)
Vivienda propia
Apartamento una habitación
Apartamento 2 habitaciones un baño
Apartamento  3 habitaciones 2 baños

700 a 2.000 (900)

900 a 2.200  (1.100)

1.000 a 2.500 (1.300)
El alquiler depende en gran medida de la ciudad y la zona en la que se viva.
200 mil a 310 mil

240 mil a 350 mil

320 mil a 480 mil
528 mensual por cada 100 mil prestados al 4% de interés anual y 25 años de plazo.
Casa separada o TownHouse 3 habitaciones dos baños:
2.000 a 6.000 dólares al mes (2.200)
300 mil a 800 mil (500 mil)
Los precios varían según el vecindario y las condiciones de las vivienda
Agua
Puede estar incluida en el alquiler
Depende del uso 50 a 100 dólares mensuales
Electricidad
Puede estar incluida en el alquiler
Depende del consumo y de la hora del día en que ocurra.  Nuestro gasto promedio es de 50 dólares al mes.
Gas para la calefacción
Puede estar incluido en el alquiler
De 40 a 100 dólares mensuales depende del consumo.
Teléfono, internet, televisión
Los gastos de telefonía dependen mucho del plan y del consumo de la persona. El servicio básico de telefonía celular, con unos 100 minutos libres durante horario de oficina y bastantes más durante las noches y los fines de semana, puede conseguirse alrededor de los 25 dólares al mes. Para los teléfonos inteligentes, con un básico de transmisión de datos, las tarifas mensuales deben comenzar en los 50 dólares. La línea fija de la casa está por el orden de los 30 dólares. La televisión por cable comienza con paquetes de 35 dólares, y otros 35 a 40 por el servicio de Internet.
Impuestos municipales
Los paga el propietario del inmueble
Depende del municipio y del valor de la propiedad. En nuestro caso pagamos unos 240 dólares al mes.
Mantenimientos menores
Nuestra experiencia ha sido unos 1,500 dólares al año entre pintura, reposición de pequeñas cosas que se rompen como vasos, bombillos que se queman, etc.
Seguro
Algunos propietarios exigen cobertura para daños que cause el inquilino al inmueble o a los vecinos.
Entre 150 a 300 dólares al año, para cubrir daños por incendio, robo, inundación, etc. Según el monto de la hipoteca puede ser requerido por el banco.


Educación

Canadá cuenta con un sistema gratuito de educación primaria y secundaria. Dentro de cada zona residencial funcionan escuelas públicas que atienden a la población en edad escolar de esa jurisdicción. Cada escuela cubre una cierta zona geográfica y recibe sin restricciones a los niños que habitan en esa zona educativa. Hay además colegios privados que, por lo que entiendo, son bastante caros.

El sistema de educación pública está formado por una red de colegios católicos y otra seglar. No estoy al tanto de que exista una diferencia de calidad entre ellas, en lo referente a la instrucción de los muchachos. Sin importar si son católicas o no, por lo general, las escuelas cuentan con muy buena infraestructura, tienen bibliotecas, gimnasios y campos deportivos. Suelen estar bien mantenidas y limpias.

La mayor parte de los útiles escolares que utilizan los niños durante el año escolar los proveen las propias escuelas. Los gastos de regreso a clases suelen ser bajos, a menos que la escuela requiera uniforme escolar, caso en el cual corresponde a los padres adquirirlo. No todas las escuelas lo exigen.

A diferencia de la educación escolar, la post-secundaria no es gratuita. Una carrera universitaria o técnica puede resultar cara. Para costearla se puede recurrir a un crédito bancario, o se puede apelar al uso de los ahorros. He conocido familias que usan el crédito hipotecario para financiar los estudios de los hijos. Cuando el hijo entra en la universidad, piden un nuevo préstamo bancario poniendo de garantía la casa, con lo cual obtienen una tasa de interés relativamente baja. Pero no todos los padres están dispuestos a costear los estudios y la manutención de sus hijos una vez que se gradúan de secundaria. Es común encontrar jóvenes que trabajan para pagarse los estudios, y otros que piden préstamos bancarios por su propia cuenta. En este último caso se trata de créditos para estudiantes que comienzan a repagar una vez graduados. Hay, si se quiere, un mercado financiero amplio para financiar la educación que, como ya mencioné, es costosa.

Adicionalmente, el gobierno de Canadá ha implementado un mecanismo para incentivar los planes de ahorro educativo, y con ello facilitar la formación post-secundaria de más jóvenes. Se trata de unos planes de ahorro registrados a nombre de los futuros estudiantes universitarios o técnicos, conocidos aquí como RESP (Registered Education Saving Plan). En ellos los padres crean una cuenta de ahorro o de inversión para la educación de sus hijos y la registran en alguna institución financiera. Por cada aporte que hacen los padres en esa cuenta, el gobierno aporta un 20% adicional hasta un máximo de 500 dólares al año por hijo, o hasta llegar a una contribución total de 7.200 dólares por potencial estudiante. Llegado el momento, si el joven decide hacer una carrera universitaria o técnica, el monto completo de los aportes de los padres y del gobierno, más los intereses o ganancias acumulados, se puede utilizar para pagar los gastos de los estudios, y de manutención del estudiante. Si, en caso contrario, el joven decide no estudiar, los padres pueden retirar los aportes que hicieron, pero el gobierno se lleva los suyos. Las ganancias e intereses acumulados en el plan de ahorros se reparten en proporción a la contribución de cada quien.

Como parte de la formación de los niños incluyo en esta suerte de presupuesto de educación, los gastos asociados con las prácticas deportivas. Mis dos hijos asisten regularmente a entrenamientos de natación, que no son precisamente baratos, y además uno está en fútbol y la otra en nado sincronizado. En los gastos deportivos también incluyo el gimnasio que pagamos los padres, …después de todo hay que estar en forma para poder educar como Dios manda a los hijos.

Partida de costo
Rango estimado de gastos
Colegios
La educación es gratuita, no obstante los colegios suelen recolectar fondos para dotación de libros en sus propias bibliotecas, y mejoras tales como laboratorios de computadoras. Donamos unos 50 dólares por año escolar.
Universidad
Según he averiguado, el costo promedio anual de un estudiante universitario que se mantenga viviendo en casa de sus padres gira alrededor de los 10 mil dólares al año. 60 por ciento está relacionado con la matrícula, el resto se va en libros, materiales y otros costos asociados con la academia. Si el estudiante sale del hogar para seguir su carrera universitaria, los costos anuales podrían estar entre los 15 y los 20 mil dólares al año.
Hay carreras más costosas que otras. Odontología y medicina están entre las carreras más caras; podrían duplicar el costo anual por estudiante.
Contribución para el RESP
De 1 a 2.500 por hijo al año. Se puede contribuir con más, pero no se obtiene el beneficio del 20% aportado por el estado.
Deporte
600 en promedio al mes. 110 dólares mensuales el gimnasio de los padres, los restantes 490 dólares corresponden a las mencionadas actividades deportivas de los niños.
Uniforme escolar
Según me cuentan, el gasto está alrededor de 600 dólares por año.


Alimentación y vestido

Nuestro gasto promedio en supermercado es de 825 dólares al mes. En este renglón incluimos productos de limpieza e higiene personal, pero el grueso del monto se destina a comida. Las bebidas alcohólicas representan, en nuestro caso, unos 50 dólares al mes, adicionales al monto del supermercado.

Sin ser de los que gastamos mucho dinero en prendas de vestir y considerando que aun nuestros hijos no se quejan por usar las chivas que heredan de sus primos o amigos mayores, dedicamos entre 1.000 y 2.000 dólares al año en calzado y vestimenta (unos 150 dólares al mes). Aclaro que la moda no es nuestro fuerte, y éste podría ser un gasto mucho mayor en otras familias.


Transporte

Los costos de transporte varían mucho, dependiendo del medio que se utilice. Si se vive en la propia ciudad de Toronto, por ejemplo, se puede prescindir de tener un carro propio y desplazarse de un lado a otro en la red del TTC (Toronto Transit Commission), que es como se conoce en esta ciudad el metro y la red de autobuses. Si uno vive en las ciudades satélites o en los suburbios (Mississauga, Oakville, Brampton, Milton, Sacarborough, etc), tal vez convenga tener un carro y desplazarse mediante una combinación de transporte público y vehículo propio. Todo dependerá de dónde se vive, de las necesidades de desplazamiento diarias que se tengan, y de la disponibilidad o acceso al transporte público.

Tener un vehículo propio puede resultar muy sencillo por la cantidad de facilidades que te dan en este país para hacerlo. Hay una competencia feroz entre los concesionarios de carros. Uno entra en la agencia, se sienta a conversar con un vendedor y si te descuidas, sales conduciendo un carro más caro del que puedes pagar. Hay que tener cuidado, porque tener un carro propio es costoso. Hay tres partidas de gastos asociados con cada vehículo: el pago mensual por el alquiler o por el financiamiento del carro, el costo del seguro, y el combustible.

Un vehículo se puede adquirir básicamente de tres formas: Se paga el precio completo del vehículo, más los impuestos, y el carro es tuyo; se decide financiar la compra, pagando una inicial y acordando el pago de unas cuotas mensuales con el concesionario; o se hace un lease, o arrendamiento financiero, que es una suerte de alquiler del carro en la que se tiene, al final del tiempo acordado, una opción para comprarlo. ¿Cuál es la más conveniente de las tres? Dependerá de las circunstancias de cada quien. Lo que viene al caso para el presupuesto de gastos es que, si no se paga de contado el vehículo, se crea un compromiso mensual de un pago que es mayor en la medida en que el monto adeudado por el vehículo sea más grande.

El costo del seguro depende de muchas variables, entre las cuales destacan la empresa aseguradora, el modelo del vehículo, el tipo de licencia de conducir que se obtenga, la experiencia de manejo y el record de infracciones de tránsito, accidentes y reclamos al seguro.

 Podemos sintetizar los costos de transporte en la siguiente tabla:

Partida de costo
Rango estimado de gastos
Metro y autobuses
El pase mensual del metro y su red integrada de autobuses cuesta 128.5 dólares, 106 dólares para los estudiantes y los mayores de 65 años de edad. Permite el desplazamiento por toda la ciudad las veces que se quiera durante el mes calendario. Un viaje suelto cuesta 3 dólares.
El pueblo de Oakville tiene sólo servicio de autobuses. El pase mensual cuesta 99 dólares, 65 para los estudiantes y mayores de 65. En Mississauga el pase mensual cuesta 120, los estudiantes pagan 101, y los mayores de 65 años 47.
GO train (es el tren interurbano que une Toronto con las ciudades satélites)
El costo mensual del GO, depende de la distancia que se recorra. Lo más común es que lo usen las personas que viven en las ciudades satélites y trabajen en Toronto. Un estimado del costo mensual entre Mississauga y Toronto es 215, entre Oakville y Toronto es 240 dólares al mes, entre Scarborough y Toronto es 190 dólares al mes.
Cuota de un vehículo propio
Depende del vehículo que se compre o se alquile en “lease”, el pago inicial que se haga, la tasa de interés y el plazo. A manera de presupuesto inicial coloquen entre 100 y 300 dólares mensuales.
Seguro
Si no se tiene experiencia demostrable de manejo en Canadá, Estados Unidos, el Reino Unido o Australia, el costo del seguro va a ser más alto. Varía también con el modelo de vehículo que se adquiera. Un recién llegado puede pagar entre 300 y 600 dólares al mes por cada vehículo.
Combustible
Cada litro de gasolina está entre 1.20 y 1.45 dólares. Sube y baja todas las semanas. Llenar un tanque de un vehículo pequeño cuesta unos 40 dólares, una camioneta sale en unos 80 dólares. Nuestro consumo promedio de gasolina está por los 290 dólares al mes.


Médicos y odontólogos:

A partir de los tres meses contados desde que uno desembarca en Canadá con visa de residente, la atención médica básica es gratuita y cubre casi todo. No están cubiertas las medicinas una vez se sale del hospital, ni los servicios odontológicos y tampoco los oftalmológicos. Los servicios odontológicos son privados y terminan resultando caros. La mayoría de los empleos a tiempo completo ofrecen pólizas de seguros que cubren un porcentaje de los gastos odontológicos y los exámenes de la vista. Si no se tiene la suerte de tener trabajo, hay que sacar del propio bolsillo para pagar la póliza de seguro o correr el riesgo.

A pesar de tener la suerte de contar con la póliza de la empresa en que trabajo, nuestro promedio anual de gastos médicos suman dos mil dólares al año entre dentista, la porción no cubierta de las medicinas y exámenes oftalmológicos.


Recreación y otros:

En recreación y otros gastamos un promedio mensual de 500 dólares. Incluyo en los gastos de recreación restaurantes, cines, museos, hoteles en caso de paseos, regalos, fiestas de cumpleaños y partidas extraordinarias que aparecen de vez en cuando, como el costo del estacionamiento cuando se va al aeropuerto a buscar o dejar a algún familiar, los costos por renovar los pasaportes, etc. Son, por lo general, costos de los que uno podría prescindir en caso de tener que amarrarse el cinturón, pero que conviene tener presente porque forma parte de la vida social de la familia. Se incluyen en estos gastos, por ejemplo, los regalos que llevan los hijos a los cumpleaños.

Partida de costo
Rango estimado de gastos
Hoteles
950 a 1.000 dólares asumiendo de 7 a 10 noches de hotel al año. Unas vacaciones en Ottawa o Quebec, por ejemplo.
Restaurantes
Unos 2.000 dólares al año (167 dólares al mes). Unos meses más que otros, con los picos cuando se está de viaje.
Cines, parques, museos
850 dólares al año incluyendo campamentos y derecho a pasar la noche en los parques.
Regalos
Un promedio de 25 dólares por regalo de cumpleaños, para cada invitación.
Otros (gastos no recurrentes)
Nuestro promedio anual es de 500 dólares.

 

Establecerse

Establecerse en un nuevo país tiene de por sí algunos costos asociados que no son fáciles de cuantificar. Se llega al nuevo país sin historia crediticia, muchas veces sin trabajo. No todo el mundo, por ejemplo, se va a mostrar dispuesto a alquilar una casa a un desconocido, recién llegado al país, que no tiene empleo. Le tocará al recién llegado sortear esas barreras, que algunas veces implicará buscar un fiador, otras pagar la renta de un año por adelantado.

Mientras se crea una historia crediticia en el país será común encontrar que la gente y las empresas pidan depósitos de dos o tres meses por adelantado, para contratar servicios como el agua, la electricidad, o el gas. Puede suceder también, si se quiere comprar un carro, que la inicial sea más alta. También van a ser más altos los costos del seguro del carro.

Si se viene de un país tropical,  comprar ropa de invierno es un gasto inevitable. Es recomendable que cada miembro de la familia tenga al menos una buena chaqueta de invierno, no tanto de las de vestirse bonito, sino de las que resisten viento, nieve y agua. También son imprescindibles unas buenas botas resistentes al frío y a la nieve. Una chaqueta de adulto está en el orden de los 150 dólares, las botas no creo que bajen de 80 dólares. Se pueden conseguir más baratas en épocas de rebajas y en algunos outlets. No es aconsejable escatimar mucho en buena ropa de invierno, ya que el frío es cosa seria y por lo general esa ropa durará un buen tiempo.

Establecerse probablemente requiera también comprar muebles y utensilios básicos mientras se espera la mudanza de los muebles propios, o una inversión más fuerte si se decide remplazar los que se tenían en casa. Habrá en este renglón presupuestos para todos los gustos, con variaciones muy grandes en calidad y costos. Estimados de costos pueden hacerse online en tiendas como Ikea, The bricks, Lions, Sears.

Obtener la licencia de manejar es casi una necesidad en estas tierras, porque, a falta de un documento de identidad, la licencia de conducir es el documento más solicitado. Obtener la licencia tiene un costo: se pagan 16 dólares por el libro que permite preparase para el examen escrito,  10 dólares más por presentar el examen y 40 dólares por el examen práctico. Si uno no pasa alguno de los exámenes se paga de nuevo y se vuelve a presentar.

...¿Impuestos en Canadá? ¿Cuánto se paga? ver: ¿Cuánto se paga de impuestos en Toronto?

martes, 23 de octubre de 2012

¿Invertir o gastar las utilidades?

Ernesto Hontoria López

¿Qué hacer con las utilidades?

Cada año al recibir las utilidades nos toca decidir qué hacer con ellas, lo cual nos da una excelente excusa para revisar nuestra situación financiera y ajustar los planes para alcanzar las metas que nos hemos propuesto. Si no hemos establecido ninguna meta tal vez ha llegado el momento de preguntarnos: ¿De qué vamos a vivir cuando ya no podamos trabajar? ¿Cómo vamos a financiar los estudios de nuestros hijos sino consiguen un cupo en las universidades del estado? O bien, ¿cómo podemos adquirir una vivienda propia? Las decisiones financieras hay que pensarlas un poco, por lo cual conviene que  dediquemos un tiempo a estudiar cuáles son nuestras opciones de gasto o inversión, y entre ellas cuáles nos pueden resultar más beneficiosas.

Empecemos por decir que no hay una receta mágica para determinar qué es lo que más le conviene a cada quién, y que, además, cada quién está en una situación que le es muy particular. De modo que de poco valdrían las recetas: nos toca hacer nuestra propia tarea de decidir qué nos conviene. Debemos entender también que el futuro es incierto y que cualquier decisión que tomemos, por más segura que nos parezca, tiene algún riesgo.

¿Qué preguntas debe hacerse un trabajador que recibe sus utilidades? ¿Debe gastarlas o invertirlas?

La decisión de gastar o invertir es una decisión personal que depende mucho del momento que estemos viviendo. Si uno es joven, soltero, sin mayores compromisos familiares, con toda la vida por delante, tal vez valga la pena gastarse esas utilidades en un buen viaje, que nos enriquezca la vida como persona. A lo mejor nos gusta la música y queremos ir a un buen concierto en el exterior, o quizás nos maten las ganas de ir a ver lanzar a Santana en las grandes ligas. Si no hay mayores compromisos y las utilidades alcanzan, dense el gusto que tanto han soñado, ¡que la juventud hay que disfrutarla! Claro que, si lo que quieren ver es el debut de la vinotinto en el mundial Brasil 14, les toca ahorrar bastante.

En una situación diferente están quienes sostienen a una familia y deben pensar, por ejemplo, en pagar un colegio, o la universidad de los hijos, o cambiar de carro, o comprarse una casa. En este tipo de situaciones las decisiones hay que tomarlas con mayor cuidado.

Recomendaría que pongan sobre la mesa todas las opciones que tienen para gastar o invertir, los recursos con que cuentan, y las obligaciones que necesariamente deben afrontar. Cada opción tiene un costo, un beneficio y un riesgo asociado. En primer lugar están las deudas que ya se tienen contraídas, hipotecas, créditos para comprar el carro o los muebles, y las tarjetas de crédito. En segundo lugar están las opciones de ahorros que tenemos fácilmente al alcance de la mano: libreta de ahorro, la cuenta corriente y los fideicomisos. En tercer lugar las oportunidades de negocio o de inversión: el cuñado que quiere comprarse un taxi y nos quiere meter de socio, la bolsa de valores, montar un negocito, comprar unos dólares. Por último las opciones de gastos: comprar un celular inteligente, hacerse las lolas o la liposucción, viajar, comprarse un carro.

Si se ponen a ver lo que al final de cuentas estamos decidiendo es: en qué es lo que realmente queremos gastar y cuándo lo vamos hacer. Si decidimos pagar las deudas, el gasto en intereses que estamos pagando mensualmente va a disminuir y tendremos más dinero para gastar en el futuro. Es equivalente a subirnos un poco el sueldo, sin que tengamos que pagar más impuesto sobre la renta. Si optamos por ahorrar es porque queremos comprar algo en el futuro, quizás una casa que hoy no podemos pagar, o tal vez ¿la comida cuando ya no podamos trabajar? Si invertimos en un negocio es porque queremos ganar más dinero para tener un nivel de vida mejor y comprar más bienes y servicios de los que hoy podemos adquirir. Si optamos por comprarnos algo ahora, es porque lo que estamos comprando, nos da más felicidad que el posible bien que podamos comprar en el futuro. De manera que el primer paso es fijar las prioridades: ¿Qué es lo que realmente queremos comprar: una casa o un celular, unas lolas postizas o la educación de los hijos, un viaje o una pensión para la vejez?

¿Qué instrumentos de la banca comercial venezolana son los más convenientes para aquellos que decidan ahorrar?

Uno de los mayores inconvenientes de ahorrar en Venezuela es la inflación. Al ser las tasas de interés pasivas (las que pagan las cuentas de ahorros) inferiores a la inflación, los ahorros de la gente comprarán menos cosas en el futuro, de lo que podrían comprar hoy. Una opción para protegerse de la inflación y la devaluación es ahorrar en divisa extranjera. Para hacerlo por la vía oficial, los venezolanos deben comprar los bonos de deuda soberana o de PDVSA cuando el gobierno haga las emisiones.

Estas emisiones no se hacen todos los días, y cuando se hacen la demanda es tan grande que el gobierno coloca la oferta en poco tiempo. Por ello conviene estar preparado para cuando lancen la bola. Los primeros pasos son tener el dinero y una cuenta de inversión en un banco. Mientras espera la emisión de deuda, la cuenta en bolívares puede estar ganando un 12 o un 14 por ciento de interés, que, aunque no compensa la inflación, ayuda a mitigarla un poco. Más tarde tocará abrir una cuenta en dólares para recibir los intereses que paguen los bonos que se compran. La ley de bancos acaba de ser modificada para permitir a la banca nacional mantener cuentas en dólares, aunque aún no está muy claro cómo va a ser el procedimiento.

Para el corto plazo los bancos cuentan con opciones como la compra de papeles comerciales y los certificados de ahorros.

¿Conviene invertir en la caja de ahorros de la empresa?

La caja de ahorros de la empresa es una opción adicional de inversión que tienen algunos trabajadores afortunados. Por lo general, cuando la empresa tiene caja de ahorros, el trabajador deposita una cantidad de su salario, y la empresa deposita en nombre del empleado otro tanto. Para determinar si vale la pena o no invertir las utilidades en la caja de ahorros, el empleado debería conocer, primero, si estos aportes generarán una contribución adicional del empleador, y segundo, cuál es el rendimiento o interés que reciben los ahorros ahí depositados. Después de conocer esto le tocará determinar cuál es el rendimiento que podría obtener de invertir sus utilidades en otros instrumentos de ahorros de la banca comercial, o los costos en que dejaría de incurrir si amortizara las deudas que tiene pendientes (empezando por las tarjetas de crédito). Le convendrá invertir en el que más rendimiento le ofrezca, que muy probablemente será pagar las deudas de las tarjetas de crédito.

Otras consideraciones a tomar en cuenta son los riesgos asociados con la caja de ahorros: ¿Dónde están colocados los ahorros? ¿Qué tan fácil es retirar de ahí el dinero? ¿Qué pasa con esos fondos si la empresa quiebra?

¿Ahorrar para la vejez, conformarse con la pensión del Seguro Social, o invertir en fondos de retiro?

Nuevamente estamos ante una decisión personal. Recuerdo un chiste en bachillerato que decía: “vive de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos” que es una filosofía de vida válida para algunos. En lo personal, preferiría no ser una carga económica para mis hijos y no contaría con la pensión del Seguro Social para vivir en el futuro. Aunque reconozco que, lamentablemente, es la única opción con la que cuentan muchos venezolanos.

Hay productos financieros que permiten ir ahorrando para el futuro: los fondos de retiro son uno de ellos. Algunos son en dólares, otros en bolívares. Los instrumentos en bolívares tienen el mismo problema que los ahorros en Venezuela: pierden rápidamente su poder adquisitivo. En dólares también lo pierden pero más lentamente. Lo ideal para el retiro es contar con un abanico de opciones: el Seguro Social, la caja de ahorros de la empresa o el plan de jubilación, ahorros propios, e inversiones. Mi abuelo preparó su retiro invirtiendo en bienes raíces, afortunadamente ya no estaba vivo cuando le invadieron su inmueble. Mi padre se retiro con una combinación de ahorros y pensión universitaria, los cuales, cada día, con la inflación, le alcanzaban menos. En mi caso estoy tratando de ver como coloco los huevos en diferentes canastas, que si una se cae no se rompan todos. No es una tarea fácil cuando se vive de un sueldo.

domingo, 11 de marzo de 2012

¿Cuánto vale un negocio?

Ernesto Hontoria López

En líneas generales, el valor de una empresa o negocio lo determinan los beneficios futuros que de ella se esperan, medidos éstos en términos del dinero que sus dueños podrían recibir una vez cubiertas todas las obligaciones, es decir en función de la caja libre que la empresa pueda lograr. Existen distintas metodologías para valorar la empresa, algunas dependientes de las circunstancias que atraviesa. Es muy distinto, por ejemplo, valorar un negocio que está -y que continuará- operando (negocio en marcha), que valorar otro que bajó la santamaría y se está liquidando.

Para valorar un negocio en marcha, el método más aceptado es el del flujo de caja libre descontado. Consiste en hallar el valor de la empresa a través de una estimación del dinero que el negocio podría reportar a sus propietarios en el futuro. Para ello, los flujos de caja futuros se convierten a un valor equivalente a su valor presente a través de una tasa de descuento que representa a su vez el riesgo del negocio y el costo del capital. La fórmula de valoración no es complicada (ver figura 1), y el método tiene gran aceptación, porque permite valorar la empresa como un todo, con sus elementos tangibles y también los intangibles (como el valor de las marcas, o el de contratos importantes).

Figura 1: Ecuación del valor presente de los flujos de caja
Quizás lo mas complicado que tiene el método es tratar de determinar cuál debe ser la tasa de descuento a emplear. Los libros de finanzas tienen metodologías un tanto complicadas y poco prácticas a la hora de aplicarlas a negocios que no cotizan en la bolsa o que se desenvuelven en economías con precario acceso a la información estadística, como las latinoamericanas. Mi experiencia al respecto ha sido descontar los flujos de caja con diferentes tasas de descuentos, utilizando un rango de tasas que le resultan familiares al empresario que solicita la valoración de su negocio.

Me explico mejor. Es difícil calcular –y más aun de explicar a un cliente- la tasa de descuento en función de la correlación estadística de un negocio con la de empresas similares, que tienen el mismo riesgo y que cotizan en bolsa, más aun cuando la información estadística es de difícil acceso. Sin embargo, la mayoría de los empresarios que conozco tiene una buena idea de la rentabilidad de sus negocios, o al menos de la que quisieran obtener de ellos, de cuánto les cuesta una línea de crédito, o de la tasa de interés que les paga el banco por sus ahorros. El rango de las tasas de descuento, en esta aproximación que sugiero, depende de estos valores que le resultan familiares al empresario, es decir, del rendimiento que espera obtener del negocio que compra o vende, de las tasas de interés que podría obtener de colocar su dinero en bancos o en otros instrumentos financieros a su alcance, o de la rentabilidad de otros negocios que tenga en cartera.

Jugar con diferentes tasas de descuento y obtener un rango de variación del valor del negocio con respecto a dichas tasas, permite anticipar posibles escenarios de precios en caso de que se esté negociando la compraventa del negocio. Al variar la tasa de descuento y obtener así múltiples valores, se obtiene también la noción de que el valor de un negocio no es un número determinado, sino un rango de valores que pueden variar según circunstancias que son fluidas, y según el criterio de quien lo evalúa. Valga este punto para mencionar que el criterio y la subjetividad del evaluador no sólo están presentes en la escogencia de la tasa de descuento, sino que también lo están en la determinación de cada una de las premisas que permitirá calcular el flujo de caja futuro de la empresa.

Por nombrar algunos ejemplos, la proyección de caja dependerá de la estimación de las ventas, de la fortaleza de las marcas, de la capacidad de producción instalada, más la que el empresario tiene planificado instalar, de los contratos que se tienen y de los que se espera firmar. Son muchas las estimaciones y muchas las variables de difícil ponderación, que el evaluador debe tomar en cuenta a la hora de proyectar la producción, las ventas y los costos futuros del negocio, y que hacen de esta tarea algo subjetivo. Algunas de las variables son internas de la empresa, como el estado de las máquinas, o la moral y el compromiso de la fuerza laboral; otras son más bien externas, como la respuesta de los competidores, el entorno macro-económico, los cambios en las leyes, en las tasas de impuestos, en los aranceles de importación y exportación. Hay además una gran cantidad de factores “imponderables”, que podrían afectar el desempeño futuro de la empresa, como los cambios en la apetencia de los consumidores, las nuevas tecnologías, los nuevos productos y nuevos competidores, que al menos a quien esto escribe le resultan imposibles de determinar y que a lo sumo se pueden especular al momento de evaluar un negocio. Al final de cuentas el valor del negocio termina basado en una serie de premisas subjetivas (no por ello irracionales) del futuro de la empresa.

Otra metodología de valoración comúnmente usada es la de los múltiplos. Consiste en multiplicar las ganancias de la empresa por un múltiplo determinado. El valor de este múltiplo está dado por la relación entre las ganancias y el valor que tienen otras empresas similares, entendido este valor como el precio en el que se cotizan las empresas en el mercado. Si la empresa que se evalúa es comparable con otras que cotizan en bolsa, la determinación de este múltiplo podría resultar sencillo: se seleccionan las empresas similares, se divide el precio de sus acciones entre las ganancias por acción que ellas declaran y se saca un promedio de los resultados. La determinación del múltiplo se complica cuando no se puede determinar la relación entre el precio al que se ha transado la compraventa de empresas similares, con las ganancias que tenían al momento de su compraventa. En todo caso, el método de los múltiplos sirve, en mi opinión, más como referencia para la negociación de precios de compraventa (para fundamentar el precio que se oferta o se demanda), que para determinar el valor de la empresa. Para esto último sugiero el flujo de caja libre descontado.

Una tercera metodología de valoración consiste en determinar cuánto valen los activos de la empresa, es decir, qué valor se podría obtener de los equipos, maquinarias, terrenos, edificios, mobiliarios y demás muebles e inmuebles, y pertenencias de la empresa si se vendiesen por separado. Si su valor, al venderse por separado, es mayor que el valor de la empresa en marcha, determinado éste por la metodología de los flujos de caja libre descontado, o por el precio al que se cotizan sus acciones en el mercado de valores, la empresa está en problemas: puede que valga más liquidarla que continuar operándola. Esta metodología es particularmente útil para negocios que están cerrando sus puertas (en liquidación), y también para determinar el piso de valoración de una empresa (su valor más bajo).

Si la valoración se hace con fines de compraventa, a final de cuentas el valor de una empresa lo determinará el precio que alguien esté dispuesto a pagar por ella. 
Palabras clave: Valoración de empresas. ¿Cómo valorar una empresa?, ¿Cuánto vale mi negocio? ¿Cómo valorar mi negocio?, ¿Cómo valorar mi empresa?